El Señor de las Moscas de William Golding

El Señor de las Moscas

En nuestra labor de seguir leyendo los libros cambiaron la vida a nuestros invitados hoy Marina Hidalgo nos comenta su impresion sobre este libro que fue el preferido de Agostino di Febo.

Podeis leer la entevista aqui: http://adivinaquienvienealeer.com/hoy-viene-leer-agostino-di-febo/

¿Una parábola sobre la pérdida de la inocencia? ¿Una reflexión sobre la necesidad de leyes y normas? ¿Una crítica a la educación más opresora? ¿La demostración definitiva de que la maldad es innata en el hombre? Los críticos han dicho muchas cosas sobre cuál es el mensaje, la moraleja, que intenta transmitir la novela “El Señor de las Moscas”, de William Golding, publicada en 1954 por la editorial Faber and Faber. En mi humilde opinión, todos tienen razón… a su manera. Digamos que depende del color del cristal con que se mire. La experiencia, la sensibilidad, la educación recibida… ¡son tantos los filtros con los que vamos por la vida! Así que me disculpo de antemano si alguien esperaba la respuesta última, la verdad absoluta sobre las intenciones de Golding cuando escribió esta historia. Sí, lo siento mucho, ésta solo es la interpretación que hago yo desde mi filtro personal.

Pero empecemos por el principio…

“El Señor de las Moscas” fue la primera y más célebre obra de un autor que se caracterizó siempre por su visión pesimista de la vida y muy especialmente del ser humano, de su violencia y falta de moralidad.

Había combatido en la Segunda Guerra Mundial y aquel horror le marcó para el resto de sus días. Se dice también que tenía un carácter agrio, poco afectuoso, pero eso entra ya en el terreno personal y supongo que no debe ser tenido en cuenta para lo que me propongo hoy aquí. En 1983 ganó el Premio Nobel de Literatura y en 1988 fue nombrado Sir, Caballero de la Orden del Imperio Británico. Poca broma con Golding.

La novela comienza sin preámbulos, con un niño perdido ya en una isla después de haber sufrido un accidente de avión. A lo largo del texto se van dando pistas sobre el cómo o el dónde pero no es ni mucho menos intención del autor contextualizar demasiado su historia. De esta manera consigue dar universalidad a los hechos y hacerlos, al mismo tiempo, más terroríficos si cabe. Podría pasar mañana, podría estar pasando ya en algún punto del planeta. Eso sí, los personajes son todos ingleses. Eso queda claro desde el principio aunque, inevitablemente, se llega al último capítulo con una visión muy diferente de lo que es un inglés “típico” (de los que se alteran poco o nada y toman té a las cinco de la tarde).

 

El Señor de las Moscas
El Señor de las Moscas

En seguida, el primer niño toma conciencia de la ausencia de adultos (¿han muerto todos en el accidente o acaso viajaban los niños solos?) y eso es algo que le alegra, una especie de sueño hecho realidad. “Mal empezamos” pensé yo. Aparece un segundo niño cuya descripción física y también de carácter deja entrever que va a ser carne de cañón. El resto de personajes van llegando progresivamente cuando el primer niño hace sonar una caracola a modo de reclamo. La isla se va poblando por un número indeterminado de niños pero la unión entre los dos primeros va a ser muy significativa a lo largo de las páginas. Y también

la caracola, que rápidamente se convierte en símbolo del orden y la democracia.

Los niños van tomando decisiones (necesitan un líder, necesitan fuego, necesitan refugios…) pero casi nunca lo hacen de la mejor manera y acaban arrastrados sin remedio a una desastrosa supervivencia que en nada se parece a la idílica vida que habían previsto. Cuando las cosas van mal siempre hay alguien que propone cambios ¿verdad? Solo que en este caso no parece haber nadie con capacidad para hacer que las cosas mejoren. Así que, simplemente, los personajes van cayendo en picado hacia el más oscuro abismo de la maldad y la indecencia. Y es que el enfrentamiento entre los dos líderes no consiste exclusivamente en el bien contra el mal, la civilización contra la barbarie, sino que se retuerce fatalmente en las debilidades y obsesiones de uno y otro. A medida que el lector comprende que la violencia y la locura se han apoderado de la mayoría de los personajes, la lectura se va haciendo cada vez más angustiosa y apremiante y la falta de inteligencia de todos ellos exaspera y entristece a partes iguales.

Golding nos presenta al ser humano no solo como cruel y malvado sino también como débil y temeroso, incapaz de superar las dificultades.

Claro. ¡Son niños! Los niños no saben tomar decisiones importantes. Los niños son egocéntricos y no se preocupan por los demás. Dicho así parecen defectos pero ni mucho menos creo que lo sean. Los niños tienen que ser así para llegar a ser adultos responsables algún día. Es la evolución. El problema surge al encontrarse sin adultos y con la única guía de unos “niños mayores” que no son mejores que ellos. Y, llegados a este punto, quiero volver al inicio de mi reflexión. ¿Cuál es el tema central de “El Señor de las Moscas”? Para mí, el verdadero “quid” de la cuestión reside en la educación. Aquellos personajes en los que se intuye una educación previa más estricta, incluso opresora, de las que únicamente exigen obediencia ciega, son los que peor evolucionan al verse liberados por fin. Porque ¿qué valores morales puede tener el oprimido, que solo ha conocido la autoridad inflexible? ¿Qué sentido de la responsabilidad? ¿Qué métodos puede usar al verse entronizado quien presuntamente ha sufrido los castigos y la violencia? ¿Qué escrúpulos puede tener el que ha sido educado en la hipocresía y el fanatismo? ¿Qué nobleza se puede esperar de él? De esta manera, la parábola se convierte en hipérbole, en una exageración sobre la obediencia a la autoridad, por muy deslegitimada y falta de razón que pueda estar ésta.

Acabo mi reflexión respondiendo a la pregunta que estaréis esperando…

¿Es “El Señor de las Moscas” una lectura recomendable? ¡Sin duda! Pero no para todos los públicos.

Tuvimos el placer de entrevitar a Marina en el blog y charlamos con ella sobre su novela ” La locura de las mariposas“, puedes leer la entreviata aqui : http://adivinaquienvienealeer.com/hoy-viene-leer-marina-hidalgo/

 

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